domingo, 3 de febrero de 2019

ESTRATEGIAS

Introducción 
En el ámbito universitario se desarrollan diferentes procesos que contribuyen a ese propósito (MES, 2006): docencia, investigación y extensión universitaria (Guzmán, 2014) o vinculación con la sociedad (Araque, 2012), como también se le denomina, estrechamente relacionados. El proceso docente, dada su naturaleza, tiene la particularidad de 
integrarlos a todos; por ello existe una preocupación permanente en la comunidad educativa en cuanto a su necesario perfeccionamiento.
El proceso docente presenta diferentes formas organizativas; se consideran como las principales: la clase, la
práctica de üestudio, la práctica laboral, el trabajo investigativo, la autopreparación de los 
estudiantes y la consulta (MES, 1991). Independientemente de la importancia de cada una para el desarrollo de las materias que conforman el plan de estudio o la malla curricular en determinada carrera, se considera la clase como la forma fundamental para su organización (Bermúdez y Rodríguez, 1996). 
La clase, entendida como el contexto donde se produce la interacción del docente y de los educandos, y de estos entre sí —sea o no de manera formal en un aula— con el propósito de dar cumplimiento a objetivos trazados (Hernández e Infante, 2011), 
posibilita la formación integral de los estudiantes. 
El proceso de enseñanza-aprendizaje se materializa, con toda su riqueza y diversidad, en su desarrollo, en 
cualquier sistema educativo. 
En el nivel universitario se requiere que la clase evidencie la creatividad del docente para motivar a los estudiantes por el estudio, la ampliación de sus conocimientos, la participación activa en su adquisición y el establecimiento de sus nexos con la futura profesión. Las razones expuestas hacen que en el presente trabajo se tome como centro de atención esta forma de organización del proceso, teniendo 
consciencia de la necesidad de su mejora constante. 
Aunque se reconoce la complejidad de la clase, la que debe responder a las exigencias de la carrera, de la materia y, a la vez, a las características de los estudiantes, ante las expectativas que genera en cuanto a su contribución a la formación integral de estos, en resumen, su importancia en el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje, la práctica pedagógica revela limitaciones en su concepción didáctica por lo que se realiza una investigación al respecto. Los resultados obtenidos se presentan en este artículo, el que tiene como objetivo socializar, en la comunidad educativa, las recomendaciones metodológicas elaboradas para contribuir al adecuado desarrollo de la clase, forma organizativa esencial en el proceso de enseñanza-aprendizaje en 
el nivel superior.
Metodología
Se emplean métodos de investigación del nivel teórico: análisis-síntesis, inducción-deducción e histórico-lógico. Estos permiten el procesamiento de la información, la caracterización del objeto de investigación, la determinación de sus fundamentos 
teórico-metodológicos, así como la elaboración de conclusiones a partir del objetivo trazado. 
Se utilizan métodos del nivel empírico para 
estudiar la realidad escolar: la observación y la entrevista. La observación del proceso de enseñanza-aprendizaje adquiere un carácter estructurado, al tener como base una guía en la que se establecen los indicadores que se deberán tener en cuenta; es sistemática, pues abarca un semestre, y de campo, al realizarse en el contexto natural del proceso. Se seleccionan intencionalmente docentes para ser entrevistados.
Conclusiones
El proceso de enseñanza-aprendizaje en el 
nivel superior tiene variadas formas organizativas, que resultan esenciales para el desarrollo de la malla curricular de la carrera, de las competencias necesarias para la futura profesión y el logro del perfil de egreso, que guardan estrecha relación 
con la clase.
La clase constituye la forma fundamental para la organización del proceso de enseñanza-aprendizaje universitario, donde este se manifiesta con toda su riqueza; en ella confluyen los diferentes procesos que en este nivel se desarrollan, contribuyendo a la formación integral de los estudiantes, meta suprema del sistema educativo.
La clase en la enseñanza superior puede tener carácter teórico o práctico, de ahí sus características peculiares, pero en sentido general se dirige a la adquisición de conocimientos, y al desarrollo de habi-
lidades y valores.
Las recomendaciones metodológicas elaboradas para el desarrollo de clases teóricas y prácticas constituyen sugerencias para su mejora, preocupación constante de la comunidad educativa, consciente de sus potencialidades para contribuir a la 
educación de la personalidad de los estudiantes.

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